lunes, mayo 02, 2016

Será que no me importa?

Hoy temprano en la madrugada recibí la noticia que la madre de la pareja actual de mi madre había fallecido. Como es de esperarse, seguí recibiendo notificaciones por parte de mi familia acerca del velorio y demás.

Decidí no ir.

No es que tenga algo en contra de la difunta, ni contra la pareja de mi madre, ni siquiera tengo algún sentimiento encontrado con mi familia en este momento (al menos eso creo). Simplemente no surgió en mí el deseo de asistir a las ceremonias.

Justamente ayer estaba haciendo un par de test sobre empatía y universalidad, al parecer no soy tan empática como pensé, y también resulte ser menos universal. Tdo radica en el apartado de conexión. Dicho apartado habla acerca de como las personas se sienten agradecidas con los que han hecho algo por ellos y el deseo de mantener las tradiciones, los valores o aquellas enseñanzas de los antepasados.

Creo que yo tengo muy poco de eso.

No me siento muy conectada con mi familia o con mi comunidad. Dejando a un lado las malas experiencias que he tenido últimamente con mi familia, no me siento tan ligada a ellos, no me siento con agradecimiento o con lealtad, con ganas de seguir sus pasos, incluso me siento forzada a pasar tiempo con ellos.

Tal vez sea cuestión de encontrar algún tema en común para tratar de reformar esa conexión que tenía antes pero que ahora ya no siento.

Pero también... no tengo ganas de poner algo de esfuerzo en ello.

Me he preguntado que pensaría y que sentiría si mi madre, esa persona que me dio la vida y debe ser la más cercana a mí, falleciera el día de mañana, lloraría? Tal vez. Recordaría muchas cosas, y la extrañaría en ese momento, pero no estoy muy segura que ese sentimiento perdure más de un mes.

Lo comparo con mis relaciones de amistad de un pasado, que alguna vez llegaron a significar mucho para mí, pero que con el paso del tiempo perdimos aquello que nos conectaba, resultando en un deterioro de la amistad, y posteriormente, un cese completo de interacción. Puedo decir con seguridad que a veces lo extraño, pero no demasiado y no por más de un instante, no al punto de caer en lágrimas, no al grado de perderme en un vacío.

Me pasará eso mismo con mi familia?

Me pasará eso mismo con todos?

sábado, octubre 03, 2015

Lo justo

Lo justo ahora es evitarte, evitar todas esas cosas que me sacan recuerdos de ti, erradicar todo aquello que trae de vuelta a mi memoria fragmentos de tiempo que estuve contigo.

Es justo que apague cada uno de los escalofríos que recorren mi cuerpo al recordar como se sentían tus manos, tus labios, tus miradas. Es normal que quiera borrar todo lo que me preocupaba por ti, desde el trafico hasta la tontería de una imagen.

Pero no es justo que al tratar de bloquear todo eso también tenga que olvidar una parte de mí.

jueves, octubre 01, 2015

Patrones de vida

Querido diario:

Esta semana, después de pasar por un proceso de introspección y depresión me he dado cuenta de que tengo un patrón de comportamiento que he practicado desde la infancia para lidiar con las personas.

Desde pequeña he tenido encuentros no muy gratos con mis padres, que conforme entraba yo en la pubertad no disminuyeron, sino todo lo contrario, se fueron haciendo más grandes, graves y ruidosos.

Ya ahora en mi edad adulta me doy cuenta que la mayoría de esos encuentros tenían que ver con que no estaba de acuerdo con lo que mis padres decidían por mí. No porque fuera bueno o malo, porque estoy segura que ellos lo trataron de hacer con buenas intenciones, sino por qué de alguna forma sus acciones iban en contra de los valores que ellos mismos me habían inculcado.

Una y otra vez me encontraba totalmente perdida y lastimada por lo que habían dicho o hecho mis progenitores. Era un ciclo de enojo, frustración, depresión, olvido y vuelve a empezar. Hasta el punto en que cada vez las cosas iban afectando en una mayor escala. Me acostumbre a callarlo para no generar problemas en la familia, a olvidarlo porque eso es lo que dicen todos que hagas y a confiar de nuevo, porque la familia nunca te hará daño según escuchas a la mayoría decir.

Te fallan, estas triste, olvidas y vuelves a confiar.

Ese patrón lo sigo aplicando hasta ahora en la mayoría de mis relaciones y me está afectando considerablemente.

1. Me hace sentir como víctima en todos los casos. Ya no quiero ser la que sufre, la que espera a que los demás se acuerden de su existencia.

2. Pierdo el respeto a mi persona y por consecuencia el resto del mundo se siente con derecho a pisotearme. No más.

3. Confio en que todas las personas tienen potencial para ser mejor, para hacer el bien, para ser justos. La realidad es que las personas son perezosas, no te dan nada que no les pidas, porque implica un esfuerzo extra. No todas las personas quieren aprovechar su potencial o no saben cómo hacerlo. Esperar a que ellos se vean a sí mismos como los veo yo simplemente trae decepciones.

Esta semana aprendí que está bien tener un patrón como ese, que te da la oportunidad de creer en las personas, de perdonar y de no guardar rencores que sólo pueden llegar a aminorar mi crecimiento personal.

También aprendí que para complementar los beneficios de este patrón y disminuir las consecuencias negativas, es necesario que aprenda a emplear los limites en cada una de mis relaciones. Límites sanos que me permitan seguir creyendo sin que los demás me pasen encima cada vez que se les antoje.

Es un gran reto.

Será el objetivo a desarrollar durante el siguiente año.

domingo, abril 19, 2015

Otro adiós

Ahora sí, una vez más terminamos como amigos y yo aún estoy necia que no quiero. Pero se tiene que hacer, ahora si no hay vuelta atrás.

Y aquí estoy derramando lágrimas con permiso, lamentándose y despidiéndole una vez más, pero no de ti.

Aquí estoy arrancándome  las plumas de mis alas de ilusiones y esperanza y guardándolas en un cofre de memorias para darles un vistazo después.

No sé que duele más, arrancar una a una las ilusiones de algo que no va a ser o el hecho de saber que esta no será la última vez que lo haga, que en un futuro volveré a usar estas alas de esperanza y que muy probablemente me las tenga que volver a arrancar.

Cuantas veces puede uno arrancarse el alma? Cuantas veces se puede continuar así?

Y al final cada par de alas es diferente, cada vez hay menos plumas, cada vez me fallan más, cada vez vuelo menos.

Que pasa cuando ya no puedes volar?

Tengo que empezar a construirme alas de diferentes materiales, no me puedo dar el lujo de perderlas a cada rato.

Adiós mis alas, las veré después.

jueves, abril 09, 2015

Vacaciones de mí misma

Hoy es uno de esos días en que me he cansado de mí, de soportarme y de no saber sobrellevarme, de sentirme mal por todo y siempre decepcionada de mi misma. Hoy es uno de esos días en que pido esquina o vivir en la piel de alguien más al menos unos días para descansar de la mía.

Necesito un reset real de mis pensamientos, una huelga a mis emociones, cerrarle al grifo de todo lo que acontece dentro que ni siquiera puedo procesar. Me he descuidado tanto en las últimas semanas por andar arreglando crisis familiares que tengo un caudal de pensamientos y emociones brotando de mí sin ton ni son. Soy un caos, no uno malo, pero sí uno que requiere mucho trabajo.

Necesito un tiempo, grande y espacioso para arreglarme por dentro. No me siento disponible, ni siquiera para mí, menos para los demás. Ocupo tener cierta distancia de todos para encontrar la distancia perfecta conmigo misma.

Ocupo un poco de silencio, un poco de lágrimas, un poco de música, un poco de movimiento, amaneceres y atardeceres eternos, ocupo perder el sentido del todo para encontrarle sentido a mi existencia.

Me siento abrumada, de cosas buenas, malas, sin importancia, de citas, de plazos, de procesos, de información, de gente, conocidos y desconocidos, de crisis, de dolor, de alegrías, de prisas.

Ocupo detener el tiempo y que todos se detengan con él.

Quiero respirar y sentirme libre.

lunes, marzo 23, 2015

Carta a una madre histerica II

Querida madre:

Ya va a ser un mes desde que me corriste de la casa. Desde entonces sólo me has mandado un mensaje de texto preguntándome por las llaves, que las quieres de regreso. Gracias por hacerme saber cuan preocupada éstas por mí, cuanto te interesa mi bienestar y sobre todo, cuan angustiada estas por encontrar una solución a nuestra discusión, se nota que sacarme a golpes de la casa fue la mejor solución que se te ocurrió y que estas a gusto con ella.

Hace un mes murió la gata, la que pensé que considerabas de la familia, supongo que los 15 años que estuvo con nosotros no fueron suficientes para que la consideraras una más de nosotras, tus hijas, tu sangre. Al final de cuentas fue sólo un saco de carne y huesos para ti, un problema del cuál te liberarías con su muerte. Ya eres libre de ella.

Murió antes de tiempo, de una enfermedad tratable, con la que no querías involucrarte, no se si lo sepas, pero arrojar a un ser vivo al frío y la lluvia en ese estado no es tratamiento adecuado, y el que seas alérgica según los estudios médicos no justifica tu falta de humanidad.

Si, te sentías mal, pero convertiste la atención que trate de darle a la gata en un ataque hacia tu persona, a tal punto de pensar que si me importaba el animal estaba abandonando mi cariño por ti.

Aún estoy incrédula ante esa respuesta tuya de ponerte celosa de la gata, de tu forma inhumana de acción, de tus reacciones y falta de control de las emociones, de tu forma explosiva de lidiar con cualquier situación. No puedo creer que a pesar de todas las cosas que hemos pasado en estos años, aún pienses que los golpes son la respuesta adecuada, que con cachetadas y sangoloteos vas a lograr que entienda tu punto de vista, que tus amenazas e intenciones de golpearme con lo primero que encuentres van a hacer que la relación entre nosotros se fortalezca.

Estoy decepcionada de ti, que a pesar del paso del tiempo sigues siendo la misma niña malcriada que no sabe tratar consigo misma y con las personas a su alrededor, peor aún, que no has hecho ni un sólo intento por mejorar esa situación, no te has esforzado por mejorar como persona, por superarte.

Al día de hoy me siento abandonada por ti.

Pero también me siento liberada.

Gracias a esta experiencia aprendí que no quiero ser como tú, quiero aprender a estar con las personas, quiero tener las herramientas para resolver problemas interpersonales, quiero saber comunicarme con mis seres queridos sin dañarlos y dañarme a mi en el proceso. Quiero saber como interactuar con otro ser humano sin representar una amenaza a su salud física o emocional. Quiero cambiar el patrón que me has enseñado.

Porque no es normal que tus seres queridos se traguen cada insulto y cada golpe que les mandes, no es normal que no te disculpes y no reconozcas tus errores, y que quieras seguir la vida como si no hubieras amenazado de muerte a alguien. No es normal y no lo voy a seguir aguantando, ni de ti, ni de nadie más. Porque merezco respeto, si tu no me lo das por ser tu hija, yo me lo daré por el simple hecho de que soy una persona.

Espero que ser lo suficientemente fuerte para enfrentarte y perdonarte, ojalá puedas aprender tú también algo de esta discusión. Que mi decisión de no volver a la interacción abusiva contigo te ayude a ver todo lo que puedes perder si sigues así, que te den ganas de superarte. Aunque lo dudo mucho.

Te quiero, pero a veces me hace mejor que no lo sepas, así no lo podrás utilizar en mi contra.

Hoy no tengo un lugar fijo para vivir y ya no cuento contigo como mi familia, y me alegro.

viernes, enero 23, 2015

A casi un año

Siento las ansias malditas de saber que va a pasar.

Toda esta semana continuamos platicando como si el domingo no hubiéramos discutido, eso me calma y me llena de nervios, de sólo recordar que tu opción a seguir era no verme se me retuercen las entrañas y me lleno de miedos y dudas.

No quiero dejarme llevar por este temor, si lo hago voy a volver a un estado anterior de dolor y extrema frustración.

La verdad es que deseo verte, deseo tocarte, oírte, estar contigo aunque no hagamos nada más. Me frustra que tú no tengas ese mismo deseo. Sé que debo de aprender a tener paciencia y a lidiar mejor con esos deseos.

A veces pienso que todo se debe a no querer estar sola, le echó la culpa al reloj biológico que me está obligando a buscar a alguien y tener una familia. No quiero una familia. La interpretación que tengo de la mía casi me destruye y no soy lo suficientemente fuerte aún como para tratar de intentar cambiar esos conceptos por mi cuenta, por mis hechos, por mis experimentos.

No quiero pensar que hace casi un año me preguntaste que si quería intentarlo contigo, y ahorita siento que no hay oportunidad de nada entre nosotros. No me culpo por lo que hice, la verdad he aprendido mucho en este tiempo. Pero eso no evita que sienta una punzadita de dolor en el mero pecho por saber que lo que deseaba ese día simplemente no se dio. Es triste recordar que soñaste algo y no lo lograste. Tal vez no era el sueño adecuado, pero eso no le quita el sentimiento de fracaso.

Nudo en la garganta, espero que no sea mi estado por las siguientes dos semanas. Es incomodo tratar de hablar con la voz quebrada y más que eso, andar por la vida con el espíritu roído.

lunes, enero 19, 2015

Moonboard / Intenciones

Ya dentro de una horas será luna nueva según los astrólogos y es el mejor momento para hacer la lista de intenciones en las que me concentrare en este periodo de tiempo.

Primero se redacta la intensión de forma positiva, evitando exponerla como una obligación o forzarla. Después se describen las acciones que vamos a tomar para seguir con esa intención.

1. Trabajare en conocer mi emociones. Identificándolas, sintiendolas sin dejar que tomen el control, y las dejare fluir, para que me guíen en cada paso que doy en este mundo.

2. Mejorare mi relación conmigo misma, tendré mas fe en mis acciones, en lo que soy y en lo que pienso. Me daré mas libertad de ser como soy, sin juicios y sin sanciones, comprendiendo que tal vez haya errores pero que de esos mismos sacare el mayor provecho posible.

3. Quiero definir que es lo que ofrezco a los demás. Quiero saber que puedo otorgar a los que me rodean. Enlistare todo detalle que pueda ser positivo en mi y que tanto afecta a los que están cerca, y le daré el valor que se merece. Ya no me haré menos.

Por lo pronto esas tres intenciones me van a proporcionar un gran reto.

sábado, enero 17, 2015

Tres décadas

Con cada década que llega y me pregunta quién soy, me quedo hecha un silencio.

No tengo respuestas, sólo muchas preguntas e inseguridades.

Llego a la conclusión que mi única ambición en mi existencia es saber quien soy.

Sé lo que aparento ser, pero entre tantas máscaras no se distinguir si alguna de esas es realmente mi cara.

Me siento como adolescente de nuevo, incómoda y demasiado visible para mi gusto.

miércoles, enero 14, 2015

En estado defensivo

Estoy a la defensiva, por todo y por nada en específico. Me siento triste y herida, frustrada y decepcionada de lo que soy, de lo que hago, de cómo lidio con el mundo. Estoy débil y quiero esconderme, ocultarme, dormir y dejar pasar esto que me está consumiendo energía.

Tengo el pecho pesado y caliente, no es ningún sentimiento de amor, más bien un atorón tremendo de emociones, como si todo lo que me he estado guardando en mi vida quisiera salir de pronto y quiera inundarme no sólo los ojos de lágrimas, sino todo mi ser con una furia tremenda.

Todo me molesta, todo me hace recordar que no soy o que no fui, incluso que no seré.

Siento muy enraizados en el corazón unos rencores hacia mis seres queridos, con ganas de hacer muchos reclamos que ya no caben en las conversaciones. Estar con ellos me provoca una impotencia de ser.

Con todo el mundo no soy, sólo finjo ser.

Creo que estoy en cierto tipo de negación, no acepto el hecho de que me agrada sentir estos rencores, no quiero aceptar que están ahí porque eso significa que el amor por mi familia es superficial o manchado.

Me duelen muchas cosas que a la vez se convierten en nada. Me encantaría hablar de eso con alguien pero a la vez no quiero andar escuchando consejos de lo que creen que debo de ser, estoy enojada con todos por decirme que regocijarme en lo negativo está mal. Sólo por esta ocasión quiero aceptar que cada vez que me siento así de vencida me siento más en contacto con mi yo real.

lunes, enero 05, 2015

Días antes

A unos cuántos días del cumpleaños me siento fatal.

Voy a cumplir tres décadas en el peor de los ánimos, con el sentimiento del continuo fracaso a flor de piel. En realidad no es tan malo, pero me parece imposible en estas horas cambiarme a un punto de vista más positivo y productivo.

Me siento acabada, negativa, fracasada, rechazada, hipócrita, perdida, malentendida, tirada en la calle de la amargura, guardando silencio en un rincón poco iluminado.

Si, me gustaría celebrar a lo grande pues no siempre se cumplen 30 años, pero de sólo pensar en todas esas personas que solo veo y con las que hablo en estos días para después convertirse en fantasmas por el resto del año... Me surge un enfado extremo, un rencor viejo, una mala mueca en la cara...definitivamente este año no quiero eso.

Si, quiero reír, quiero bailar, quiero comer, quiero ser feliz sin pensar que es solo por la celebración de un día. Me gustaría que todos mis días sean mi cumpleaños, que las personas que derrepente aparecen simplemente hagan apariciones continuas y menos espaciadas.

No quiero pasarlo sola, pero me siento tan amargada que no le veo otra solución.

martes, diciembre 30, 2014

Holidays my ass

Han sido días muy ocupados, con casa llena y un vacío de espacio personal, me siento ahogada en atenciones que no van dirigidas a mí, las restricciones de las cosas que puedo hacer aumentan por respeto a los espacios personales de los demás, pero al parecer yo no obtengo tanto ese beneficio.

Estoy en un grumpy mood por compartir mis espacios tanto tiempo con la familia, por remplazar los momentos de silencios y soledad con llantos, berrinches, risas y gritos de un cuarto a otro. Es en estos días en los que más deseo paz y tranquilidad y es lo que menos hay.

También esos moods amargos se están haciendo más notorios. Estoy detectando ciertos patrones. Al parecer el hecho de que mi figura materna le preste más atención a mi hermana, mi cuñado y la sobrina provocan en mí celos desmesurados. Hay ciertas situaciones que dejan al descubierto que tanto se preocupa mi madre por cumplir los antojos, gustos y caprichos de estos tres, que a pesar de que algunos yo ya los tenía, no había recibido atención especial por ello. Me hacen sentir… no abandonada, sólo menos importante, no tan notoria, no tan especial, no tan parte de esa familia.

Sí, me siento ajena a mi familia, a aquella unidad de la sociedad que se supone que me apoyará por siempre y para siempre, o al menos aparentará hacerlo por el bien común.

Sé que estoy siendo demasiado dramática con el asunto y no tomarlo tan en serio, o más bien ser capaz de descartarlo fácilmente.

Tengo sentimientos encontrados, se supone que tengo una familia que me apoya y me quiere, pero es en momentos como estos de drama intenso y festividades que me doy cuenta que probablemente mi familia simplemente apoya de mí lo que le conviene para su bienestar, y últimamente su bienestar no es el mío.

¿Cómo van a conocerme si ni siquiera puedo expresar como me siento sinceramente con ellos sin herirlos? No sabemos tomarnos nada a la ligera y siento que esa es una actitud que me está separando de ellos. De por si yo soy la maestra de la seriedad, ahora que trato de aprender lo que es la ligereza y el humor siento que el pequeño paso de bebe que estoy dando está creando un abismo entre nosotros.

¿Cómo puedo dejarlos atrás cuando quiero que me acompañen? Comprendiendo que su camino no es mi camino, yo tengo cosas diferentes que aprender, que desarrollar y que quiero reflejar. Tal vez no sea con ellos, tal vez sí, pero esa ya no va a ser mi decisión.

Tengo esta envidia, este enojo, este sentimiento de foránea en la familia porque estoy decidiendo tomar un camino y no los veo interesados en lo que elegí, es normal… es normal que los quiera siempre a mi lado, que quiera más apoyo, más atención ahora que me siento incierta e insegura, es normal que no me entiendan y que les tenga rencor.

Aprender a lidiar con los sentimientos, con las expectativas y con el resto de los seres humanos siempre será mi objetivo, siempre difícil y siempre desafiante.

miércoles, diciembre 17, 2014

Lonely holidays

“No te das cuenta que tan solo estas hasta que acaba tu día y tienes muchas cosas que contar pero nadie a quien contárselas.”

¿Cómo me siento?

Me siento triste, me siento muy sola, a pesar de que constantemente estoy rodeada de gente me siento incapaz de sentirme aliviada con las pláticas casuales del día a día. Me siento atrapada con un montón de personas que de pronto son más amigables y te comentan acerca del clima o de otras fiestas. Me siento sola por que no logro conectarme con ellos, es todo lo contrario, siento como si mi burbuja protectora se hiciera más gruesa en estos días.

Es en medio de estos grupos que me da un miedo a estar sola, a no encontrar un momento, aunque sea con un extraño, para hablar aunque sea del clima pero que me haga sentir que hice una verdadera conexión.

Estoy escasa de conexiones y me empieza a afectar, me cansa y me estresa, me saca de mis casillas y me deprime. En realidad no tengo ganas de celebrar con nadie.

Siento un rencor hacia mi familia en especial, porque con ellos me siento más aislada aún. No encuentro cosas en común ni tiempo para poder buscar y perseguir cosas en común. En realidad no quiero pasar tiempo con ellos.

¿Qué situación está desencadenando esto?

La temporada de posadas y fiestas. No estoy segura si es porque paso mucho tiempo con gente con la que no puedo conectar y menos tiempo conmigo o porque paso demasiado tiempo conmigo aun cuando estoy cerca de otras personas en una supuesta celebración.

¿Lo puedo cambiar?

Sí, dejando a un lado la asistencia a las posadas y fiestas características de esta época. Poniendo un poco más de esfuerzo en hacer conexiones con las personas, aunque no creo que eso sea una buena opción, cuando la conexión no se da de forma natural, no me la creo como real.

¿Lo quiero cambiar?

Al menos en estos días no, me gusta cumplir con mis compromisos aun cuando estos me expriman casi toda la energía. Tal vez sólo me presente al lugar y me retire rápidamente.

EXTRA

¿Por qué no siento esta soledad cuando estoy con ciertas personas?

Generalmente no me siento así cuando estoy en situaciones de mi agrado e interés. En grupos pequeños y de gran confianza a los que acudo con cierto motivo especifico. Sin embargo hay situaciones que aunque me sienta en confianza con algunas personas, con otras simplemente me causa disgusto. Supongo que también tiene que ver mucho de la persona con la que me encuentre en ese momento.

Pfff…

Estoy confundida y muy cansada, me siento sola y abandonada por las personas con las que vivo, no tengo a nadie a quien contarle mis tonterías al final del día, me siento restringida en lo que puedo y no puedo hacer en mi propia casa, deseo más libertad de acción en mis espacios sin tener que considerar siempre la opinión de los demás. Deseo rodearme de gente con la que pueda conectar, aunque sea con chistes y cosas sin sentido.

Esta necesidad de conexión me está sacando de quicio.

miércoles, diciembre 10, 2014

Molesta, acaso es envidia?

Me siento enojada con mi familia, decepcionada, desesperada, triste y abandonada.

Porque?
Ya han pasado varias situaciones en las que siento que me dejan a un lado, que me abandonan, que soy una molestia para dejar atrás, que sólo les causo problemas.

Siento que mi madre prefiere a mi hermana, por los motivos que sean, pienso que es la forma de castigarme por no depender tanto de ella, me niega su atención, su tiempo.

Siento como si me negara en mis necesidades de cariño y de estar con alguien por el simple hecho de que las decisiones que he tomado y lo que he hecho no la incluyen a ella.

Lo que le pida que haga por mi como favor siempre tiene excusas para no hacerse, si le pido que me cocine y yo le compro y pago todo, compras, vueltas, lo que sea, es demasiado complicado y dice que es la ansiedad, pero ni siquiera lo intenta.

Me siento engañada. Ultimamente ya no coincido tanto con los gustos de mi familia y siento que me esta costando mi entendimiento de ellos hacia mi y de mi hacia ellos.

Lo puedo cambiar?
Si, adoptando hábitos similares a los de ellos, buscando pasar tiempo con ellos como algo principal.

Lo quiero cambiar?
No, quiero seguir tomando mis propias decisiones, quiero seguir haciendo mi camino por la vida, aunque debo aceptar que probablemente nuestros caminos no vayan a estar unidos en un futuro, nada es seguro y por eso mismo debo de estar abierta a la idea de que suceda.

Meditaciones al respecto
Esta bien que me sienta así, es válido, pero no puedo estar siempre en ese nivel de pensamiento, si quiero tomar decisiones también debo de asumir las consecuencias que vienen con ellas.

Tal vez mi familia se aleja de mí, me abandona de sus deseos y sus pensamientos, pero esta bien, no siempre estaré así y por lo pronto decido seguir explorando las diversas posibilidades en mi vida, aunque sea lejos de ellos.

lunes, diciembre 01, 2014

Click moments

Aparte de ir por ahí tratando de encontrarme a mi misma, demostrarme que pienso sueño y existo, de validar mi existencia con todo lo que hago y aprender a darme permiso de ser, ya sea bueno o malo, útil o inútil, establecer que lo importante es el placer de ser.

Y justo en medio de eso estoy descubriendo los click moments, esos instantes cuando logras una conexión mágica con alguien más, ya sea compartiendo ideas o silencios, caricias o distancias, sentimientos y algo más. De esas ocasiones que simplemente dejas de sentirte tan solo en el mundo, que al menos hay algo que te une a las otras burbujas.

Últimamente mi burbuja se ha sentido muy abandonada, que los pocos click moments  que he tenido en estos meses me hacen sentir sedienta de más. Son tan adictivos y tan preciosos que quisieran que todos los días, a cada momento, tenga un click moment interminable.

Esa sed es la que en el pasado me ha hecho desesperarme y actuar como loca, como la adicta a la conexión con alguien más. 

viernes, noviembre 21, 2014

Ejercicio de validación

Estoy intentando identificar mis sentimientos, en especial los negativos, para que cuando sepa cuales son exactamente, pueda validarlos, darme permiso de sentirlos y después cambiarlos a algo positivo. Y así empiezo...

¿Cómo me siento?

Me siento frustrada, un poco triste, como si hubiera hecho algo malo, queriéndome explicar y con ganas de que validen mis razones, que me digan que está bien lo que hice.

¿Por qué?

Ayer fue a una fiesta, llegué temprano y me fui antes de las 11:30 p.m. No me siento a gusto en las fiestas, siento que no encajo y me es difícil empezar conversaciones de la nada con personas no tan desconocidas. Ese tipo de situaciones me hacen sentir incomoda. También el hecho de que estaba cansada hace que la incomodidad sea mayor, como si automáticamente el cansancio me pusiera en un estado mental negativo y difícil de manejar.

¿Puedo cambiarlo?

No, es algo que ya pasó. Pero puedo tratar de cambiar el cómo me siento ahora al respecto, validarme a mí misma que lo que hice está bien para mí.

¿Quiero cambiarlo?

Sí, me siento incomoda en mi piel, siendo yo.

¿Qué otro punto de vista puedo tomar al respecto?

Que tal vez no es lo mejor que pude haber hecho, pero no vi como necesario tomar más precauciones acerca de la fiesta, cansarme menos durante el día para aguantar más en la fiesta o poner un poco más de esfuerzo en socializar. En este momento no me siento con ganas de socializar y conocer personas, me siento con ganas de lo ya conocido, ser reconfortada por los sentimientos que ya sé cuáles son y me hacen sentir segura, adecuada.

No es necesario que alguien me diga que lo que hice está bien, yo sé que fue lo mejor para mí, para mis necesidades, mis horarios… aun así me siento frustrada por no poder aprovechar más de ese tiempo o no tener más energía. Pero si quiero estar al 100% para el siguiente día, rendir en mi trabajo, en los entrenamientos, estar atenta a mis pensamientos tal y como quiero estarlo, necesito descansar, dormir mis 6 o 7 horas diarias entre semana, aunque eso signifique no poder pasar tanto tiempo con mis amigos.

A veces me enojo por que ellos tienen actividades y fiestas a las cuales me gustaría asistir pero que me parecen muy difíciles, ya sea por la distancia o porque tienen sus horarios menos controlados, o mejor dicho más caóticos, no los puedo adaptar a mis planes con facilidad. Me frustra no poder adaptarlos pero también no quiero renunciar a mis horarios, a mis planes, porque hasta ahora me mantienen centrada, feliz y al tanto de los aspectos de mi vida que quiero mejorar. Tal vez las amistades nunca han sido mi punto a desarrollar.

Debo incluir que las demás personas no tienen la culpa de como me siento, así son ellos y debo aprender a quererlos y respetarlos por como son, por como llevan su vida. Yo debo aprender a diferenciar que yo soy la que importa, yo decido que me afecta y que me hace crecer.

lunes, noviembre 17, 2014

No sé que fue

No sé que fue lo que paso ayer, no estoy segura de quererlo saber o de si debo hablar y aclararlo contigo, por lo pronto me lo voy a aclarar a mi misma por este medio.

Fue magia, fue especial y fue justo eso que extrañaba de ti y de mi, ese compartir de tiempos e instantes que estuve anhelando hace unos días. Fue como antes pero también lleno de más consciencia, más tranquilo, más de nosotros.

Sería mentira si te dijera que fue de una sola vez, porque quiero que sea algo de todos los días, pero también debo aprender a medirme a no ser avariciosa de esos momentos, a disfrutarlos como vienen, y si este fue el último... Ay de mí.

Estoy feliz, quiero eso, debo aprender a quererlo bien y a merecerlo bien, para ser feliz siempre.

miércoles, noviembre 12, 2014

Baño caliente

Durante la ducha nocturna, con el agua caliente escalfando la piel, me acorde de ti, de esos baños compartidos después de nuestras otras actividades.

Extraño esos momentos de intimidad contigo, el poder compartir un silencio o una sonrisa en momentos tan relajados y placenteros.

Extraño compartir mi intimidad contigo, que se sentía tan común y normal, como si siempre lo hubiéramos hecho.

martes, noviembre 11, 2014

Una noche como hoy

En un día como hoy, en una noche como esta, me doy cuenta que a veces me gusta fingir que sé de lo que hablo y lo que hago aunque no tenga la mas mínima idea de como ser realmente yo.

Me gusta imaginar que lo que hago y digo tiene sentido, que va a una meta, que en realidad veo el camino tan claro y amarillo, tan presente y tan real como lo podría ser cualquiera.

Pero también, en una noche como hoy me percato que mi realidad es solo un montón de fantasías trenzadas de forma bonita y algo elaborada. Me veo a mi misma engañada y conducida cual marioneta en un espectáculo callejero.

En una noche como hoy, los momentos de confusión y claridad se pierden unos con otros, y me doy cuenta que tengo limites y que tan difícil es quitarlos. No imposible.

En una noche como hoy recuerdo que amo a todo el mundo y lo odio.

sábado, octubre 25, 2014

Pensamientos

Pensamientos del eclipse que ya no fue

De estos días esperaba un poco más, y por eso mismo me encuentro algo decepcionada. Aprender a un esperar nada de las personas, de las situaciones y disfrutar el momento es muy difícil.

Se supone que ayer fue el eclipse de sol, según esto sería un evento místico y mágico que traería vibraciones importantes a la vida de quienes lo aprovecharan, pues me puse atenta y sólo descubrí más o menos a esa hora que puedo sufrir el síndrome de abandono emocional. Tiene lógica y sentido, en definitiva me va a orientar hacia un nuevo camino de autodescubrimiento.

Estos días no hago más que tumbarme en donde sea que caiga para liberar la frustración de no saber, de no hacer, de no pensar, de no ser, casi creo que es una frustración por existir.

Me he metido en temas para encontrarse a uno mismo, amarse a sí mismo, tener buenas relaciones, ser mejor ser humano, como hacer que tu vida sea más feliz en 5 simples pasos. He visto muchos artículos que contienen la fórmula perfecta para hacer nuestro paso por la vida una experiencia amena y tal vez enriquecedora.

No hay fórmula perfecta.

En medio de este estado de frustración que parece no tener fin hago una mini meditación como recomiendan, me imagino a mí misma sentado en medio de un campo rodeado por majestuosas montañas, ahí estoy sentada bajo la sombra de un gran árbol que no tengo idea que es pero existe, el viento corre libre por todo el lugar y me alegro de tener el pelo corto, al menos no tendré que desenredar nada después. Veo como una bola de luz baja desde el cielo hasta donde estoy y se pone sobre mi cabeza, me siento como abducida y recuerdo todas las películas de contactos con seres de otro mundo para ver a cuál se parece esta experiencia… espero y nada. Dicen las lenguas que esa bola de luz me va a servir para transformar todo mi ser… patrañas. Esto de la meditación no es lo mío.

Nada es lo mío.

El caso es que, estoy en el punto en que la trasformación que deseo sólo me está trayendo más frustración. Ya no me quiero transformar, no quiero ser mejor ni peor que nada, no quiero ser la siguiente Dalai Lama o figura mística de la astrología, no quiero ser famosa ni tener un cuerpo perfecto, no quiero ser más inteligente, ni más popular, creo que ya ni siquiera pido ser más sociable.

Lo que en verdad quiero es ya no sentirme frustrada por lo que soy, quiero aceptarme como el experimento que debería ser, debería estar divirtiéndome cada vez que me equivoco, no debería preocuparme si me considero mediocre o si no cumplo mis metas, no porque yo lo diga significa que así será. No quiero presionarme con cosas materiales y mucho menos con las espirituales. No quiero buscar la iluminación.

Sólo quiero dejar de sentirme rechazada por mí.

Ya no quiero tener expectativas de lo que pienso, de lo que hago, de lo que siento, de como soy o seré.

Es gracioso que hasta tratar de relajarme me estresa.

Necesito un tiempo fuera de mi juego. Unas vacaciones de mí.

¿Cómo le hago?