En un día como hoy, en una noche como esta, me doy cuenta que a veces me gusta fingir que sé de lo que hablo y lo que hago aunque no tenga la mas mínima idea de como ser realmente yo.
Me gusta imaginar que lo que hago y digo tiene sentido, que va a una meta, que en realidad veo el camino tan claro y amarillo, tan presente y tan real como lo podría ser cualquiera.
Pero también, en una noche como hoy me percato que mi realidad es solo un montón de fantasías trenzadas de forma bonita y algo elaborada. Me veo a mi misma engañada y conducida cual marioneta en un espectáculo callejero.
En una noche como hoy, los momentos de confusión y claridad se pierden unos con otros, y me doy cuenta que tengo limites y que tan difícil es quitarlos. No imposible.
En una noche como hoy recuerdo que amo a todo el mundo y lo odio.
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